

La judería de Segovia contaba con más de una sinagoga, siendo las principales La Mayor y La Menor. La sinagoga La Menor fue llamada Sinagoga de Almuzara. Más tarde cuando los judíos abandonaron Segovia se transformó en el Hospital de Nuestra Señora de la Merced.
La Sinagoga La Mayor, es la actual iglesia del Corpus Christi confiscada a la comunidad hebrea en 1420, el mismo año en que fue procesado y ejecutado por la inquisición Don Mayr Alguádes junto a un importante grupo de judíos, en su mayoría intelectuales, se le perdonó la vida a Zuleman y a Yucef dos rabinos que oficiaban en la sinagoga. Es a partir de 1450 que se le llamó Corpus Christi. Su estructura interior es muy parecida a la hermosa sinagoga Santa María La Blanca de Toledo. La sinagoga Mayor tiene tres naves separadas por arcos lobulados de estilo mudéjar, arquería de madera y pilares octogonales. En 1480 se le agregaron elementos de la arquitectura grecorromana. En 1520 en éste mismo edificio se inició la revuelta de los comuneros, en la que participaron varios conversos.
Se llamaban corrales los patios comunes a un grupo de casas habitados por judíos, los había desde el convento de la Merced a la calle de Almuzara, en dirección de la sinagoga mayor, terminando en el corral de la Avilesa, hoy conocido como la calle del Sol.
En el Cal de las Aguilas vivieron Yucel y el venerable Ordueñas. Familias judías vivieron en la plaza de San Miguel, en la calle de la Correonería, en la puerta de San Martín y en la actual calle del Sol donde vivió el rabino Cag.
Numerosas familias hebreas residieron en las casas adyacentes a la iglesia de San Millán, ocupaban las casas cercanas a la muralla. Fray Tomás de Torquemada se escandalizó al saber que herejes vivían alrededor de tan sagrado recinto.



La Sinagoga es uno de los monumentos mejor conservados de la cultura Judeo-Española. De estilo artístico granadino construida en 1315 y la terminó de decorar Isaac Moheb. Podemos describir la ornamentación original y bella de atauriques de 4, 6 y 8 puntas, estilizadas palmitas y hojas de acanto, los caracteres hebreos son de confección hermosa y algunos muy peculiares.
La sinagoga no tiene acceso directo a la calle, se entra por un pequeño patio, pasado este se encuentra la puerta de entrada, que da paso a un atrio o patio de oración de geometría casi cuadrada, sobre este se encuentra la tribuna para las mujeres. La sala de oraciones tiene una riquísima ornamentación de estilo granadino. Los muros en general están decorados con motivos geométricos variados y numerosas inscripciones, la mayor parte de ellas en hebreo que cubren todos los espacios libres. La arquería es lobulada de medio punto, con festones, y la yesería es de almocárabe totalmente granadino.


